Salud

En la primera mitad de nuestra vida sacrificamos nuestra salud para acumular dinero, en la segunda mitad sacrificamos nuestro dinero para recuperar la salud. Al final, morimos sin haber vivido.Voltaire (1694 - 1778)

Un proverbio dice que la salud es el bien más preciado, pero no se valora en nuestro acelerado mundo moderno como tal. Debido al trabajo asfixiante, al insuficiente ejercicio físico y a la mala nutrición, nos topamos constantemente con nuevas enfermedades asociadas a este hecho. Estas incluyen, por ejemplo, el síndrome del “burnout” (agotamiento físico, emocional y mental), la obesidad (obesidad crónica), la anorexia (pérdida de apetito), la hipovitaminosis (déficit de vitaminas) y la hipervitaminosis (exceso de vitaminas).

Tener una dieta saludable representa el factor crucial para mejorar dicha situación, que es responsabilidad de cada individuo – uno es lo que come. Si ingerimos comidas saludables y prestamos atención en lograr una dieta equilibrada, nuestro cuerpo reacciona lógicamente en consecuencia, obteniendo un metabolismo saludable. Esta es una de las piedras angulares para disfrutar de una vida larga, saludable y satisfactoria, cosa que probablemente toda persona desea lograr; ya sea consciente o inconscientemente.

La Moringa puede ayudarle en este desafío! Es la especie vegetal más rica en nutrientes que se conoce, proporciona vitaminas esenciales, minerales y otras sustancias vegetales que pueden complementar nuestro concepto personal de dieta. Las sustancias vitales que contiene se obtienen de forma natural y no creado artificialmente en un laboratorio – la palabra clave es biodisponibilidad. La equilibrada combinación de ingredientes protege contra la desnutrición tanto por carencia como por exceso, facilitando de esta manera a nuestro organismo la asimilación de estos nutrientes.

Nuestros productos son adecuados para todas las edades y situaciones de la vida: tanto para madres embarazadas o en lactancia, niños en fase de desarollo, deportistas, jubilados activos y para todas aquellas personas que requieran elevadas necesidades energéticas – ya sea de forma permanente a través de una actividad profesional extenuante o estresante, o como un complemento temporal en etapas de la vida que consumen más energía, tal y como nos pasa a todos alguna vez en la vida. La Moringa no puede sustituir a los fármacos en casos de enfermedades agudas o graves, pero se puede emplear como método profiláctico o preventivo.

¡Más vale prevenir a tiempo con Moringa que arrepentirse más tarde!

El uso de la Moringa como suplemento alimenticio o medicinal se está investigando en estudios recientes que tratan, entre otros, los siguientes temas:

  • Anemia, mortalidad materna e infantil
  • Degeneración macular y glaucoma
  • Efecto anti-microbiano, efecto anti-hongos y cicatrización de heridas
  • Diabetes y enfermedades cardiovasculares
  • Inflamaciones, enfermedades de la piel y alergias
  • Reuma, artritis, demencia senil y Alzheimer
  • El VIH / SIDA
  • Cáncer